martes, 31 de marzo de 2026

La Red del Pallar Moche

 La Guía del Cultivo Urbano y la Red del Pallar Moche.

Víctor CORCUERA CUEVA

El presente post se justifica por la necesidad de actualizar y visibilizar a las personas, que, en diferentes contextos, han recibido la semilla ancestral del Phaseolus lunatus (Pallar Moche). Este acto, el de recibir la semilla, se traduce como un compromiso de ser parte activa en la misión de impedir que esta se pierda, sino, todo lo contrario, que perdure en el tiempo.

El Proyecto de Caminatas en Interpretación del Patrimonio RUTAS NÓMADAS, surgió como una necesidad frente a la enajenación del Patrimonio (natural, cultural e inmaterial). Las rutas temáticas fueron elaboradas, planificadas y ofertadas, principalmente, para la población trujillana. Se tenía por objetivo principal que, mediante las caminatas guiadas, los participantes generen sentimientos de valoración positiva hacía su Patrimonio. Que interioricen los valores intrínsecos que nuestros ancestros nos legaron y, que, en el presente, están materializados, por ejemplo, en los vestigios arqueológicos. Que tomen conciencia de nuestros impactos (positivos y negativos) en la biodiversidad de nuestro país. O sea, de tomar conciencia ambiental, histórica y espiritual frente a la herencia que dejaremos a las generaciones futuras.

El Phaseolus lunatus es un legado biocultural milenario, su consumo se remonta, al menos, a 7000 años. En Ñanchoc, Valle alto de Zaña, Cajamarca, hallaron restos de almidón del Phaseolus lunatus en la placa de sarro de dientes humanos correspondientes a seis individuos diferentes. El resultado del fechado arrojó una antigüedad de 6930 a.C. (Piperno y Dillehay, 2008). O sea, el Pallar Moche ya formaba parte del régimen alimenticio de los pobladores andinos mucho antes que el maíz. Una razón más para que esta herencia se pierda. En tal sentido, esta semilla ancestral se convirtió en el símbolo y el vínculo unificador de las Rutas Nómadas.

La Red del Pallar Moche

En el 2012 se empieza a otorgar un ejemplar del Phaseolus lunatus a los participantes de las salidas que teníamos con el proyecto de caminatas e interpretación del Patrimonio RUTAS NÓMADAS. Las rutas temáticas, en su mayoría, se realizaban en sitios arqueológicos ubicados en la Región La Libertad. Las semillas ancestrales se les otorgaba en esos contextos (arquitectura monumental, canales hidráulicos, campos de cultivo, templos, viviendas, observatorios astronómicos, caminos –entre otros-). En otras oportunidades, las semillas han sido entregadas en espacios urbanos durante encuentros fortuitos, otras veces durante alguna conferencia, exposición artística, coloquios, seminarios.  

El protocolo.

Inmediatamente después de la sensibilización a los caminantes, se les explicaba si deseaban integrar y cumplir con la misión de la Red del Pallar Moche: la de cultivar, reproducir y distribuir las cosechas a personas que estén en la misma frecuencia.  La semilla ancestral siempre era entregada en la mano izquierda.

La Guía del Cultivo Urbano del Phaseolus lunatus

Posteriormente, el 2017, se publica la primera Guía del Cultivo Urbano del Phaseolus lunatus en la revista PUEBLO CONTINENTE del fondo editorial de la Universidad Privada Antenor Orrego de Trujillo. Esta publicación se convierte en una herramienta de primera mano para que los participantes a los talleres puedan seguir paso a paso el proceso del cultivo. Este taller se ha dictado ya en otros espacios con públicos diversos. La Feria Internacional del Libro de Trujillo 2016 fue un espacio, por ejemplo, donde el público en general pudo participar y ser sensibilizado con respecto al Pallar Moche.

La Red del Pallar Moche nace el año del 2013 para que cada participante a estos talleres pueda intercambiar sus experiencias personales y continuar con la misión: el cultivo y distribución de esta semilla ancestral. Los ejemplares del Phaseolus lunatus han sido entregados, también, a autoridades políticas, académicas, artísticas, y culturales de nuestro país y de otras latitudes. En fin, siempre hubo un buen pretexto para que el Pallar Moche teja su propia red, la Red del Pallar Moche.

En ese sentido, al presente, más de mil personas ya forman parte de la Red del Pallar Moche.

Las imágenes presentadas no representan la totalidad del registro, pero se irá actualizando en el tiempo.


Expositores del Congreso Nacional de Derecho Ambiental, Cambio Climático y Recursos Naturales. Trujillo, 8 de junio del 2018

Olfer Leonardo, Pachamuralismo en Magdalena de Cao
Magdalena de Cao, 25 de agosto de 2018.

Dr. Lorenzo Samaniego Román. Trujillo, 21 de noviembre de 2018

Melissa Rosales. Magdalena de Cao, 25 de agosto de 2018.




Cultivo urbano del Phaseolus lunatus (Pallar Moche).
Taller para Guías de Turismo
Trujillo, 28 de agosto del 2017

Taller: Cultivo urbano del Phaseolus lunatus
Organizado por Rutas Nómadas y Atelier Trujillo
Trujillo, 22 de julio de 2017.

 Juan Carlos Oganes, Director de "Gloria del Pacifico". 
Trujillo, 25 de julio de 2017.


Dra. Isabelle Druc, especialista en petrografía y etno arqueología de los Andes Centrales. 
Trujillo, 03 de agosto del 2017

 





El autor de la escritura en tiempos Moche, el Mg. Eduardo Paz Esquerre.
Trujillo, junio del 2016.

La Ruta del Pallar. Inti & Rumi
El bosque de los Curis, julio del 2016.

 "Coloquio,2016, de Gestión del Patrimonio Arqueológico en la Costa Norte del Perú.
En las fotografías de izquierda a derecha (parte superior): Jorge Gamboa, Luis Valle, Regulo Franco y Alberto Martorell. De izquierda a derecha (bloque inferior): Carlos Elera, Walter Alva y Luis Chero.
Trujillo, 26 de agosto del 2016.

 Carmen Pachas,  autora del libro "Ai Apaec y los hombres Pallar".
Trujillo, 26 de agosto del 2016.

Estudiantes de Turismo. Cerro Campana, el 21 de setiembre del 2016.

Allá, sobre los 4000 msnmm, el Pallar Moche, teje su propia red.
Huamachuco, Perú. Octubre 2016.

Dr. Ricardo Morales, Ex El Director del Proyecto arqueológico "Huacas del Sol y de la Luna".
Moche, el 07 de octubre del 2016.

Participantes del Primer pre encuentro de Trujillo - Rumbo al 5to Encuentro Nacional de Cultura (2017). Organizado por Las asociaciones: Comediante Itinerantes, Epicentro Trujillo y Perú Cultural.
Trujillo, el 9 de octubre del 2016.

Arqueólogo Enrique Vergara, ex Director del Museo de Arqueología
Trujillo, el 18 de octubre del 2016.

domingo, 9 de abril de 2017

LA LOMA OCHIPUTUR: Un jardín secreto en el desierto trujillano

La Loma del Cerro Ochiputur:

Un paraíso escondido en el desierto trujillano



Víctor D. Corcuera Cueva

La Loma del Cerro Ochiputur es la menos estudiada con respecto a otras Lomas ubicadas en la Región La Libertad.  Sin embargo, esta comunidad es profusamente rica en términos de biodiversidad; sus 13 familias, 27 géneros y 32 especies de vegetales; 3 Clases, 10 familias y 11 especies de vertebrados reafirman su importancia biológica.  El presente artículo trata de motivar la investigación, conservación y difusión de esta comunidad natural, siendo –paisajísticamente­- la más atractiva de la Región.

Leer el articulo: Pulse aqui

jueves, 31 de octubre de 2013

CRÓNICA AL FINAL DEL CAMINO

CRÓNICA AL FINAL DEL CAMINO
EL NÓMADA XVIII


Por Víctor D. Corcuera Cueva

Hace algunos meses atrás,  durante una entrevista que me hicieron para un diario nacional, comente a la periodista acerca de mi posición como caminante. Le réferi que muchas veces uno se siente guerrero y campeón al llegar a lugares que uno piensa ser el primero en estar allí. Sin embargo los reales guerreros y campeones son la población local que diariamente  en condiciones extremas sobreviven a la ausencia del Estado Peruano.

Hace dieciocho años decidí descubrir lo que en los libros de geografía e historia había leído. Gran parte de mi infancia y adolescencia me sumergía en las enciclopedias y lecturas de historia, geografía, viajes, cuentos, leyendas y mitos.  Es así que la segunda parte, del viaje de mi vida, comenzó cuando tenía apenas 17 años; y durante todo este tiempo fue un constante descubrimiento. Cada viaje se resumía a encontrar un Perú totalmente diferente a lo que los libros de escuela o los medios de comunicación masiva informaban. Las grandes ciudades, nunca me atrajeron, o mejor dicho las sentía muy agresivas y caóticas. Fueron en los pueblitos y caseríos donde iría conociendo las diferentes realidades de los compatriotas. Cada pueblo con su historia oficial y la clandestina, con sus esperanzas y ausencias.

Con el tiempo, con errores y aprendizajes, he continuado caminando; aprendiendo a callar y observar. En el sendero de los olvidados he encontrado algunas respuestas, pero también indignación y muchas preguntas que se pierden en el viento. Más los muros pétreos y de adobe son más fuertes que los problemas; estos muros son la fortaleza milenaria  y espiritual que nos dan el soporte moral para continuar en la brega. La arquitectura sagrada, la planificación urbana, los altares físicos e imaginarios, la red vial mejor diseñada que haya conocido América, la sangre de las montañas transformado en brillantes mascaras, pectorales, cetros- muchas veces cubriendo templos enteros-; el barro transformado en monumentales templos y palacios; puentes colgantes que cruzan infernales abismos;  son entre otras cosas, razones más que suficientes para continuar en la resistencia. Y si sumamos la domesticación del territorio, flora,  fauna y de cómo muchas de estas plantas son consideras el futuro nutritivo  de la humanidad. Entonces comprendemos de cuán importante es conocer y respetar la historia de nuestros ancestros andinos, de aquellos que desde hace más de  12000 años forjaron el trazo civilizatorio que dieron vida a nuestras reliquias arqueológicas, a nuestra existencia.

 Los héroes y guerreros están allá, donde el Estado sigue ausente. Sin embargo  continúan firmes y dignos, cuidando de la preciada tierra, cuidándola de ese monstruo llamado “progreso”, el cual amenaza con invadir sus parcelas para dejar infértiles huecos con olor a codicia.

Recordando al Poeta Universal  César Vallejo Mendoza:

“Quiero escribir pero me sale espuma.
Quiero decir muchísimo y me atollo;
no hay cifra hablada que no sea suma,
no hay pirámide escrita sin cogollo”

Si algún día nos vemos por primera vez, me gustaría que sea por el desierto, compartiremos un sorbo de agua y una boleada de coca. Si es por segunda vez que sea en la ruta de los ancestros.


Hasta entonces.

Víctor D. Corcuera Cueva
Trujillo, el 31 de octubre del 2013.

martes, 2 de octubre de 2012

LOS COLORES DEL PERÚ


EL NOMADA XXVII

LOS COLORES DEL PERÚ

 En la costa norte del Perú en Ventarrón, Lambayeque, el arqueólogo Ignacio Alva halló la pintura mural más antigua del continente Americano. Hace más de 4000 años el hombre andino plasmó, mediante la pintura, su cosmovisión. Desde entonces el rojo y el blanco, estarán integrados en las diferentes manifestaciones del Arte ancestral Andino, de nuestras reliquias arqueológicas.
Pero los colores de la patria son también  aquellos de la flora y fauna silvestre, de los ecosistemas frágiles, de la Cordillera Andina, de la Amazonia, del eterno desierto y de sus ardientes dunas de arena. Son también los colores del amor del campesino, del pescador, del cocalero, de los estibadores de los mercados del Perú profundo, de los policías, maestros, médicos, bomberos, artistas y del ciudadano que va a pie y en bicicleta. Por nuestras venas y por los ríos de los Andes fluye la misma energía, estamos vinculados y conectados.

El Perú es una paleta con una gama de colores nítida y brillante. Somos un país privilegiado. Aquí estamos y seremos por siempre.

La presente edición del Nómada es un homenaje visual a nuestra tierra andina.

Texto y fotografía: Víctor Corcuera Cueva
Trujillo el 02 de octubre del 2012.


Pintura que evoca la caza del venado
Ventarron, Lambayeque.
Foto: Víctor Corcuera Cueva.
Los colores del eterno atardecer
Huanchaco, La Libertad.
Foto: Víctor Corcuera Cueva.

 Un descanso merecido.
Mancora, Tumbes.

Foto: Víctor Corcuera Cueva. 

 Dunas de Conache, Laredo. La Libertad
Foto: Víctor Corcuera Cueva.

 EL CONDOR ANDINO (Vultur gryphus)
Ave sagrada de nuestros ancestros andinos. Majestuoso y extraordinario, con capacidad de habitar desde el nivel del mar hasta los 5000. Colca, Arequipa.

Foto: Víctor Corcuera Cueva.

 GAVIOTA PERUANA (Larus belcheri)
Playa El Chaco, Ica.

Foto: Víctor Corcuera Cueva. 

 Aves nómadas, migratorias.
Reserva Nacional de Paracas, Ica.

Foto: Víctor Corcuera Cueva.

 "...donde el alma prende fuego cuando deja de amar". Lhasa De Sela.
Dunas de Huacachina, Ica.

Foto: Víctor Corcuera Cueva.

 Amanecer desde Marcawuamachuco
Huamachuco, La Libertad.

Foto: Víctor Corcuera Cueva. 

 Lagartija de los gramadales (Microlophus thoracicus)
Esta especie de lagartija habita en los ecosistemas frágiles, ruta para los amantes del silencio.

Huanchaco, La Libertad.

Foto: Víctor Corcuera Cueva
Tres son mejor que uno.
Trillizos en Tucume, Lambayeque.
Foto: Víctor Corcuera Cueva.

 El tiempo se bifurco, el hombre osó controlar la naturaleza y lo que obtuvo fue una epidemia de tristeza y oscuridad, la oscuridad necesaria para germinar una nueva etapa.
Reliquias arqueológicas en Sechin, Casma. Ancash.

Foto: Víctor Corcuera Cueva.

 "...la roca tuvo que transformarse en arena y sumergirse en el azul de sus lagrimas.."
Lago sagrado del Titicaca, Puno, Puno.

Foto: Víctor Corcuera Cueva.

 Pescador milenario con su balsilla de totora
Huanchaco, La Libertad 

Foto: Víctor Corcuera Cueva. 

 
Hermoso ejemplar del perro Viringo.
Huaca de La Luna, Moche. La Libertad.
Foto: Víctor Corcuera Cueva.
No solo se modelo una nueva estructura de poder, sino que el barro, la tierra cruda, alcanzo una plasticidad jamas antes lograda.
Llaqta Chan Chan, Valle Moche. La Libertad.
Foto: Víctor Corcuera Cueva.

miércoles, 20 de junio de 2012

DONDE LA ESPINA BESA MEJOR


EL NOMADA XXVI

DONDE LA ESPINA BESA MEJOR

Cuando era niño me deleitaba apreciando las montañas de la sierra liberteña, en especial las peñas donde solo crecía el “ichu”. Con el tiempo me fue intrigando el desierto, y me fui cuestionando que era lo que yo entendía por desierto. Entonces me di cuenta que el desierto era un mundo infinito, un nada y un todo, como el tiempo: concreto y abstracto a la vez. Películas como “El paciente ingles” de Anthony Minghella, la canción “El desierto” de Lhasa De Sela y libros como “El principito” de Antoine de Saint-Exupéry, me hicieron amar aun más al desierto.
Con los años he ido internándome en el desierto andino, he ido encontrándome conmigo mismo y con el micro cosmos que emergen entre la roca y la arena. Disfrutando de la incandescencia, la llovizna y las ráfagas heladas. Cobijado algunas veces en sus grutas, saboreando la arena muchas veces y siempre extasiado observando los cactus y lagartijas. El desierto alberga organismos que viven desde antes que el hombre andino apareciera, el alterarlo pondría en riesgo el equilibrio de otros ecosistemas, desencadenando consecuencias climáticas nefastas.
El desierto se merece respeto, los monocultivos agro industriales, el crecimiento urbano y los galpones avícolas lo están invadiendo; poniendo en riesgo la salud del medio ambiente.


Aqui el enlace:http://youtu.be/RLfdZNueNnI   


Víctor Corcuera Cueva.